Un jugador de blackjack bien instruido que aplique una estrategia básica a la hora de apostar en una mesa puede hacer que las ganancias de la banca, aunque no sepa contar cartas, se reduzcan a tan solo el 0.5% de las apuestas totales.
El juego del blackjack tiene como objetivo el alcanzar 21 puntos con dos o más cartas sin pasarse. Conseguir los 21 puntos con solo dos cartas supone haber hecho un blackjack. Pasarse de esta cantidad es el equivalente a perder.















